TIEMPO PARA MORIR
En el caos del olvido
cuando pensaba en ella
dejaba pasar el futuro
para, así, saber de su sonrisa,
de las aguas, donde bebía,
de la arena, donde moría,
cuando soñaba
nadábamos por las costuras
de mi piel y por las crestas de sus olas,
entonces, se hacía realidad
la brisa que amaba
en mis manos de mar,
más, el destino, travieso viento
que siempre juega
sobre los linderos y los zarzales,
o quizás, fuese el olvido
de una promesa de nieve,
de una promesa de muerte,
por la qué tiemblan las lágrimas
y tiembla la sonrisa
en los labios helados
forzando muecas de tristeza,
miel reseca, sin humedad,
en el limbo de la muerte
ya no hay nada que decir,
y nada que amar
solo las manos en la nieve
escarbando recuerdos,
muertos, olvidados,
con el equipaje lleno de frío
del viento de las montañas,
en algún momento del hielo
las ilusiones se olvidaron, murieron,
y entonces, volví a ser el niño
que quería volar en la mar.
jorgeferreretxezarra

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